te has citado con el psicologo…¿y ahora qué?

Desde la primera llamada telefónica para pedir una cita se movilizan en ti infinidad de emociones y sentimientos nuevos.

En algunos casos te encuentras renovado/a. Parece como si citarte ya te hubiese “curado”, se acerca el día y te planteas: “¿para qué ir, si me encuentro mucho mejor?”. También puede sucederte que te pases toda la semana previa pensando de qué hablarás, qué discurso plantearás, pensarás en la historia de tu novio/a, de tus padres, de tu trabajo: “¿hablo de mis dramas?, “¿hablo de mi día a día?… ¿de qué hablo?”. En definitiva, ambas opciones y un sinfín de reacciones diferentes tienen de fondo un “garabato” socio emocional importante con su angustia subyacente.

Esto es parte de la normalidad y se explica fácilmente por factores psicosociales y culturales. La figura del psicólogo es aun motivo de reticencias: o es un pseudocientífico o es un gurú que me te va a desnudar por dentro. Se movilizan por tanto todas las inseguridades y problemas de confianza en una relación de ayuda que el sistema capitalista individualista del que formamos parte induce. Por otra parte, implica la asunción de cierta vulnerabilidad, del reconocimiento de un drama personal.

También tiene un aspecto psicosocial fundamental: vas a tener que establecer una interacción social con una regulación normativa imprecisa, a menudo extraña a ti. Cuando vas al traumatólogo, te presentas con tu fractura de tibia y dejas que ella hable por ti. El medico solo responde a la fractura. Es eso lo que se espera ¿verdad? . El psicólogo, por el contrario, trabaja desde tus palabras, con tus deseos, con tus emociones, en definitiva se espera que te hable a ti y que tú le hables desde ti misma. Parece sencillo, es lo que haces con tus amigos/as, pero por alguna extraña razón te ves sometido/a a una profunda extrañeza.

Ese fenómeno, como ya te he dicho es normal y muchos psicoterapeutas lo sabemos. Por ello consideramos la primera consulta como una poética “puesta en escena”, un ensayo general, un casting dialógico donde el fundamental objetivo es desangustiarnos ambos. Debes pensar que los psicólogos también estamos ansiosos la primera vez que te vemos. Solo tenemos la referencia de tu voz. Nos preguntamos cómo serás, que edad tendrás, que estructura psíquica te habrá constituido en persona, cuál será tu demanda, tu historia de vida. Hablar de la definición de objetivos y demanda.

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